Conéctate con Nosotros

INTERNACIONALES

El Niño alcanzará niveles récords de sequía

Foto del avatar

Publicado

on

Tras una breve transición neutral durante los meses de abril y mayo, el fenómeno meteorológico de El Niño ha terminado de consolidarse de manera acelerada en el planeta, desencadenando alertas al más alto nivel.

Ante la llegada de este evento —catalogado como un “superniño” — en Venezuela el Ejecutivo hizo un llamado nacional al ahorro estricto de luz y agua, anunciando la activación de un plan de contingencia preventiva que contempla sumar 4.800 megavatios a la generación termoeléctrica para contrarrestar la inminente caída en las fuentes hídricas y el incremento desmedido de las temperaturas.

Puede leer: Fujimori promete «mucha fuerza» contra la delincuencia y busca acelerar la justicia en Perú 

La advertencia gubernamental sintoniza con el diagnóstico del meteorólogo profesional Luis Vargas, especialista con 36 años de trayectoria y asesor del sector agropecuario, quien señala que los modelos climáticos confirman que para el último trimestre del año enfrentaremos un evento sumamente agresivo, con capacidad real de convertirse en el Niño más intenso dentro de los registros modernos desde 1950, superando incluso los récords del histórico episodio de 2015-2016.

Para entender la magnitud de esta contingencia, es fundamental comprender su dinámica de origen.

“El Niño es una variable climática estacional generada por el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial. A pesar de originarse a miles de kilómetros del territorio venezolano, este fenómeno no se limita a un cambio térmico en la superficie marina, sino que desencadena una compleja interacción con la atmósfera global”, explica el especialista.

Describe que en la cuenca del Caribe y el norte de Sudamérica, esta interacción altera los patrones de circulación del aire y dificulta severamente la formación de nubes, lo que se traduce de manera directa en un marcado déficit de precipitaciones y un aumento drástico del calor.

“Aunque El Niño desestabiliza el patrón climático de todo el planeta, afectando regiones tan distantes como Australia, Indonesia y Asia, en el continente americano su impacto muestra un comportamiento marcadamente bipolar”, dice.

¿Y las lluvias? En el sur de Sudamérica —incluyendo a Chile y Argentina— y en las costas de Perú y Ecuador se generan lluvias copiosas e intensas por el fenómeno costero; en el norte del continente la situación es diametralmente opuesta.

Explica que países como Venezuela y Colombia, junto a las islas del Caribe y Centroamérica, enfrentarán periodos de severa sequía. “Este mismo contraste se observa más al norte, donde el sureste de los Estados Unidos experimenta un exceso de lluvias mientras el noroeste sufre un pronunciado déficit hídrico”, agrega.

Vargas asegura que, en el caso específico de Venezuela, las proyecciones meteorológicas indican que las lluvias irán disminuyendo de forma progresiva en los próximos meses.

“Esta situación se tornará especialmente crítica durante el periodo seco comprendido entre noviembre y mayo, el cual se anticipa sumamente pronunciado, haciendo que las precipitaciones esporádicas desaparezcan casi por completo”, enfatiza.

Asimismo, entre finales de agosto y septiembre, cuando el Sol se posiciona de manera perpendicular sobre el territorio nacional, el país experimentará severas olas de calor.

Altas temperaturas

Este escenario de altas temperaturas y sequedad extrema reactiva la alarma sobre los incendios forestales y de vegetación, amenazando con repetir o superar las cifras desastrosas y los récords de incendios registrados en el país durante el bienio 2023-2024.

“Ante este panorama, la respuesta debe articular las acciones del Estado con la responsabilidad ciudadana para mitigar los impactos de una variable climática que, si bien no es nueva —contando 28 episodios de El Niño y 27 de La Niña desde 1950—, exige máxima prevención”, enfatiza.

El especialista explica que los ciudadanos deben ser los principales en tomar medidas contra el fenómeno.

Entre las acciones prioritarias destaca el uso racional y consciente de la energía eléctrica y el agua en los hogares para preservar los embalses.

Asimismo, recomienda la protección contra la radiación solar directa durante las semanas de calor más denso, garantizando la hidratación y resguardando a niños y adultos mayores de posibles golpes de calor.

Para Vargas es fundamental hacer un llamado tajante a la conciencia ambiental para evitar las quemas de vegetación o basura, una práctica que en condiciones de extrema sequía desencadena incendios forestales incontrolables y de gran magnitud.
La clave radicará en la acción coordinada, la prevención anticipada y la conciencia ciudadana.

Fuente: Últimas Noticias

Sigue las noticias de Falcón, Venezuela y el Mundo en www.notifalcon.com síguenos en Instagram y Twitter @notifalcon y en Facebook: https://www.facebook.com

Continue Reading