INTERNACIONALES
Un entrenador recibió 90 años de prisión por grabar al menos a diez niñas en el baño de un gimnasio
Un entrenador de gimnasia de Estados Unidos fue condenado a 90 años de prisión por instalar una cámara oculta en un centro deportivo y grabar al menos a 10 nenas mientras estaban desnudas o se cambiaban de ropa.
Se trata de Sean Gardner, de 39 años, quien recibió la pena máxima prevista para los tres cargos de producción de material de abuso sexual infantil por los que fue juzgado.
La jueza federal Kristi Johnson le impuso 30 años de prisión por cada cargo. Gardner, que fue detenido en 2025, se desempeñaba como director de torneos y entrenador de atletas de alto rendimiento, una función que le permitía trabajar con niñas y adolescentes.
El acusado admitió haber colocado una cámara en el estudio de gimnasia Purvis, ubicado en el sur de Misisipi, entre diciembre de 2017 y abril de 2018. Durante la investigación, el FBI recuperó al menos 50 videos y 400 fotografías. En uno de los registros se observa al propio entrenador apagando el dispositivo que había instalado para filmar a las menores.
Su detención no fue el primer indicador de su conducta: desde que Gardner empezó a trabajar como entrenador en 2017, distintas organizaciones de gimnasia habían recibido comunicaciones que expresaban preocupación por su conducta.
A su vez, salieron a la luz denuncias de exalumnas del Chow’s Gymnastics and Dance Institute, en Iowa, donde había trabajado. Las mujeres lo acusaron de haber usado su posición como docente para cometer abusos. Por el momento, esas denuncias no se tradujeron en nuevos cargos penales.
Finley Weldon, una gimnasta que comenzó a entrenar con Gardner en Iowa en 2018, relató a CBS News que su comportamiento le había resultado extraño desde el principio. La joven destacó chistes inapropiados, preguntas sobre su vida sexual y acercamientos físicos indebidos durante los entrenamientos.
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También hubo madres que manifestaron sus inquietudes a través de correos electrónicos. Liberty Raines, quien tenía 11 años cuando ingresó al gimnasio Jump’In Gymnastics de Purvis, describió cómo las rutinas de entrenamiento contribuían a naturalizar el contacto físico entre el entrenador y las alumnas.
La investigación también puso el foco en la responsabilidad de las instituciones deportivas. La organización deportiva SafeSport determinó que Chow y otros entrenadores conocían las acusaciones de conducta sexual indebida contra Gardner, pero no las habían comunicado al organismo, pese a que sus políticas internas así lo exigían. El caso volvió a poner bajo la lupa los mecanismos de denuncia y protección de menores dentro de la gimnasia estadounidense.
Fuente: TN
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