lunes , 17 junio 2019

Se desacelera liquidación de los créditos bancarios

Una pérdida gradual de la velocidad de la cartera de crédito, tanto de la banca pública como de la privada, ha comenzado a palparse por segundo mes consecutivo, dejando atrás el récord alcanzado en agosto, que tuvo un alza de 108,8%, según datos aportados por el economista César Aristimuño, reseña Panorama.

El descenso, adelantó el especialista, inició en septiembre, cuando se fijó en 93,4%. La tendencia a la baja no mejoró en el mes siguiente ubicándose, 19 puntos porcentuales abajo, en 74,3%.

Esto quiere decir, que la capacidad de otorgamiento de créditos bancarios se ha contraído en los últimos meses. No sería apropiado calificarlo como una baja, pero sí hubo una desaceleración pronunciada en su crecimiento.

Aristimuño asoció esta contracción de  la cartera de crédito con las medidas tomadas por el Gobierno nacional  para aumentar el porcentaje de encaje legal sobre las reservas excedentarias y el aumento del encaje legal ordinario de las entidades, en un intento por frenar la galopante liquidez monetaria.

Este instrumento de política monetaria puede funcionar para expandir o contraer la liquidez, siempre dependiendo de  la manera y los fines con que se use.

Por consiguiente, sus efectos permitirán también frenar o incentivar los créditos.

El especialista en materia económica  indicó que por cada  100 bolívares soberanos hechos  “en depósitos”, los bancos del país destinaban 51 a otorgar créditos en 2017, mientras que en la actualidad esa proporción ha descendido a los 6,6 bolívares,  resultando un marcado contraste en comparación.

El Banco Central de Venezuela publicó en Gaceta Oficial, con fecha del 18 de agosto, el aumento del encaje legal para la banca, pasando de 21,5% a 31% el encaje ordinario (sobre el total de obligaciones netas, principalmente compuesta por depósitos) y de 31% a 40% el encaje marginal (imputa sobre el crecimiento semanal en depósitos).

En la actualidad, este aumento de diez puntos porcentuales resultó en una especie de “freno” a  la velocidad de expansión del crédito desde su aprobación, adicional a los efectos del encaje especial del 100%.

En octubre, la cartera de créditos bajó su ritmo de incremento, registrando una desaceleración al ubicarse en
BsS 144.657,2 millones, según reseñó el portal Banca y Negocios.

Al menos 10 bancos concentran 83,3% de los créditos en ese mes, una disminución desde el dato de 86,1% correspondiente a  septiembre.

En comparación con octubre de 2017, los créditos crecieron 45.656,3%, un alza impulsada por la abundante liquidez inyectada por el Gobierno.

Es por ello que el especialista opina que estas acciones, aunque algún avance logran al encauzarse en su propósito, han tenido gran  impacto en la actividad crediticia y prevé que “de continuar el incremento del encaje legal, la intermediación crediticia tenderá a caer de manera importante”.

Según datos aportados por el economista César Aristimuño para 2017, por cada BsS 100  “en depósitos” los bancos del país destinaban 51 a otorgar créditos, en la actualidad esa proporción ha descendido a los 6,6 bolívares.

Por otra parte, el índice de morosidad de la banca venezolana disminuyó en octubre a 0,63% en contraste con  el 2,70% del noveno mes del año.

Este último hecho en particular resalta, pues ante la baja expansión de la asignación de créditos, los pagadores han mejorado su puntualidad y bajar así el indicador de mora en la cancelación de cuotas. Lo sería mas bien, en dado caso,  un aliciente para la banca a seguir la ofertando préstamos.

Los principales benefactores del recibimiento de créditos son los actores del sector productivo y comercial, que se ven “golpeados” por este escenario que, de no mejorar, acarreará consecuencias a la economía venezolana.

Así lo apunta Aristimuño, quien señaló que “al registrarse un menor crecimiento, se impacta al sector productivo nacional, la capacidad de obtener créditos disminuye, se afecta la capacidad de producción de las empresas y por lo tanto la oferta de bienes a la economía, impactando de manera negativa al nivel de abastecimiento de productos en los anaqueles de los supermercados y en los mercados en general”.

Para el economista, existe una tendencia decreciente en la actividad, cuya realidad analiza  que, de no corregirse, seguirá significando  “un impacto negativo para la generación de oferta y de bienes”.

Pero también las entidades bancarias se comienzan a ver afectadas, evalúa Aristimuño. “La principal fuente de ingreso de la banca es la actividad crediticia y como esta se ralentiza, también se afectan sus ingresos  y la capacidad de  crecimiento de estos”, afirmó.

No deja de llamar la atención que en medio del corrosivo escenario hiperinflacionario que se afianza cada día más en el país, el valor de los recursos vaya esfumándose al igual que la posibilidad de percibirlos a modo de crédito.

El economista y profesor, Jesús Casique, sostuvo que los créditos han disminuido “en términos reales”, lo que significa que “cuando se le aplica la inflacion con el índice nacional de precios del consumidor de la Asamblea Nacional, se aprecia que los créditos han disminuido”.  Aseguró que al incrementarse el encaje legal del 31 al 40%, se ve frenado el otorgamiento  del sistema financiero.

Panorama

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