Llegó armado al hospital y mató a su cirujano después de quejarse de constantes dolores de espalda

Una verdadera tragedia fue la que se registró en un hospital de Oklahoma, Estados Unidos, después que un hombre armado asesinara a balazos a cuatro personas. Entre las víctimas, figuró su propio cirujano, Preston Phillips, que hace poco lo había operado.

El agresor, identificado como Michael Louis, ingresó al Hospital Saint Francis de la ciudad de Tulsa, con un rifle y una pistola, generando pánico entre la gente que estaba allí en ese momento.

El atacante había sido operado recientemente por Phillips y había llamado a la clínica para quejarse de los dolores de espalda que sufría.

En este contexto, personal policial halló una carta del sospechoso en la «que dejaba claro que entró con la intención de matar al doctor Phillips y a cualquiera que se interpusiera en su camino», señaló el jefe de la policía de Tulsa, Wendell Franklin.

Asimismo, se indicó que Louis «culpaba al doctor Phillips del dolor continuo tras la operación».

¿Quiénes fueron las víctimas?

Cabe señalar que, además de Phillips, las demás víctimas fatales fueron otro médico, una recepcionista y un paciente que llegó hasta el centro médico.

En tanto, se reveló que el sospechoso, anteriormente, había comprado una pistola semiautomática en una armería local poco antes del tiroteo.

Según el Gun Violence Archive, este año se han producido 233 tiroteos masivos en Estados Unidos (aquellos en los que cuatro o más personas resultan heridas o muertas en un solo evento, sin incluir al tirador).

Fuente: Meganoticias