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Empleado de morgue admite que abusó sexualmente de decenas de cadáveres durante años

David Fuller, un electricista de 67 años que trabajó en varios hospitales del Reino Unido, admitió que abusó sexualmente de cadáveres en las morgues y consiguió evadir la carcel durante 30 años tras asesinar a dos mujeres.

El hombre se declaró culpable de cometer los crímenes frente a un tribunal, el 4 de noviembre de 2021. Inicialmente, las autoridades consiguieron detenerlo el año pasado a raíz de unas pruebas de ADN que lo convertían en el principal sospechoso de las muertes de Wendy Knell y Caroline Pierce en 1987. Las víctimas tenían 20 y 25 años respectivamente, informó Daily Mail.

Cuando los detectives progresaron en la investigación, descubrieron que el hombre, aunque parecía ser inofensivo, realmente escondía una doble vida de abusos y desviaciones sexuales, como la necrofilia.

Se conoció durante el juicio que Fuller tenía en su posesión un diario detallado de sus agresiones sexuales. Lo escribía con su propia letra y lo guardaba en secreto dentro de la casa que compartía con su esposa.

Grababa las vejaciones y las guardaba en discos duros
Durante el allanamiento de su domicilio, la policía encontró discos duros “que revelan pruebas de prolíficos delitos sexuales de un tipo que ningún tribunal del Reino Unido había visto antes”, aseguró la Fiscalía británica en un comunicado, citado por el diario El Comercio.

“Entre 2008 y 2020, Fuller se filmó y fotografió a sí mismo abusando sexualmente de los cuerpos de decenas de mujeres y niñas en dos morgues del hospital Tunbridge Wells… a los que tenía acceso gracias a su trabajo como supervisor de mantenimiento”, detalló el comunicado.

Antes de ser juzgado, Fuller se declaró culpable de 51 cargos, de los que 44 estaban relacionados con vejaciones “post mortem”. Sin embargo, la policía cree que fueron al menos 99 casos. En 78 de ellos se consiguió identificar a las víctimas. La persona muerta más joven que profanó tenía solo nueve años y la mayor 100.

Los cargos que se le imputaron fueron calificados por la Fiscalía como “sin precedentes en la historia de la justicia británica”, dijo la fiscal Libby Clark, quien cree que el hombre habría seguido actuando si no lo hubieran detenido.

 

Fuente: Meganoticias