Persona en situación de calle confesó crimen de hace 38 años para dormir bajo techo

Una persona que vivía en situación de calle confesó un crimen que cometió hace 38 años, con el objetivo de ir a la cárcel y así poder dormir bajo un techo.

Esta insólita historia sucedió en Reino Unido y su protagonista es el británico Anthony Kemp, quien, según su relato, mató a un hombre en 1983 cuando apenas tenía 21 años.

Kemp, que cuenta con varios antecedentes penales, decidió entregarse a la justicia en junio, asegurando que prefiere «pasar los últimos años de mi vida en la cárcel que dormir en la calle».

De acuerdo a medios locales, él insistió en su propósito de no volver «a vivir en las jodidas calles, eso es un hecho. Prefiero que el Gobierno me cuide».

Tres días después de haber confesado, decidió dar pie atrás y retractarse, aunque demasiado tarde. Desafortunadamente para él, la justicia reunió las pruebas necesarias del caso y lo declaró culpable del crimen, condenándolo a cadena perpetua.

Christopher Ainscough fue el hombre a quien Anthony Kemp asesinó en 1983, golpeándolo con un cenicero de mármol de 2,4 kilos de peso.

El cuerpo de la víctima fue descubierto con varias heridas graves, incluida una fractura de cráneo, en su departamento del barrio londinense de Kilburn, después de que no se presentara a su trabajo.

La investigación policial original se cerró en 1985 sin encontrar al culpable, hasta ahora.

De acuerdo a lo que trascendió en el reciente juicio, Ainscough, que tenía 50 años, solía invitar a personas que acababa de conocer a su apartamento, ocasión que Kemp habría aprovechado para matarlo y, posteriormente, robarle.

Fuente: Meganoticias