Tragedia y milagro: Discutían en su balcón, cedió la baranda y se estrellaron contra el piso

El momento fue de verdad dramático. Y todo quedó filmado. Primero, las imágenes muestran a una pareja discutiendo en el balcón de su casa, ubicada en un segundo piso, a unos siete metros de altura.

De pronto, se ve cómo la vieja baranda cede y ambos se estrellan contra la vereda.

Afortunadamente, a pesar de las heridas y los golpes que les produjo el hecho, la mujer y el hombre sobrevivieron, reportó el Daily Mail.

Según informaron medios locales, la caída de la pareja ocurrió en San Petersburgo, en Rusia, la ciudad donde vive la pareja conformada por Olga Volkova y Yevgeny Karlagin, los dos de 35 años.

¿Qué fue lo que ocurrió?

Eran las 10 de la mañana del sábado. Denis, uno de los testigos del episodio, circulaba tranquilamente por las calles del casco antiguo de San Petersburgo.

“Estaba caminando con mi colega y filmando una vista de esta histórica calle -le contó al diario Komsomolskaya Pravda-. Noté que había una pelea y comencé a filmarla cuando esto sucedió”.

Olga y Yevgeny viven juntos en ese departamento y tienen un hijo pequeño que no se vio involucrado en el incidente.

Según los testigos que estaban en el lugar, la pareja peleaba en el balcón cuando en algún punto de la discusión, Yevgeny cayó de su silla y Olga intentando ayudarlo se apoyó de pleno en la baranda.

Esta terminó venciéndose y provocó que los dos cayeran desde el segundo piso a la calle así como estaban: él vestido con un traje y ella sólo en ropa interior envuelta en una frazada.

«Alguien con experiencia médica estaba cerca, revisó sus pulsos y dijo que ambos habían sobrevivido. Llamamos a una ambulancia», comentó Denis.

Debido al fuerte golpe, ambos sufrieron fracturas en las extremidades, pero sus vidas no corrieron ni corren peligro.

Pero los problemas parecen seguir para la pareja. Ahora, la oficina del fiscal del estado de San Petersburgo está verificando si el balcón estaba en mal estado y de ser así los podría llevar a juicio.

Fuente: Clarín