Periodista venezolana en Israel: “Aquí me siento más protegida”

Desde que inició el pasado lunes 10 de mayo a las seis de la tarde, el lanzamiento de misiles hacia Israel por parte del grupo catalogado como terrorista Hamás, la periodista venezolana de ascendencia judía, Dahiana Cusnir, desde su residencia en Ashdod, a 35 kilómetros de Tel Aviv, se ha convertido en referencia para los medios de comunicación americanos.

Migró de Venezuela con su familia en noviembre de 2018 y ahora se encuentra narrando en vivo una nueva escalada de violencia entre palestinos e israelíes, la cual ha sido calificada como una de las más fuertes luego de la guerra de Gaza en el año 2014.

Cusnir ha tenido que suspender contactos en vivo con la prensa internacional en el momento en que se suenan las sirenas que alertan sobre ataques en la ciudad donde vive con su familia.

“Es una situación a la que uno no está acostumbrada, tampoco es que llega a acostumbrarse, solo se adapta y trata de estar atento cumpliendo con las medidas de seguridad. El instinto de supervivencia está a flor de piel y lo que se busca es refugiarse y/o resguardarse. El temor a que un cohete puede caer y que pueda pasar lo peor siempre está latente”.

Esta es la tercera ocasión que le ha tocado experimentar este tipo de conflictos desde que Dahiana decidió migrar, cada situación ha sido distinta a la anterior. “Mientras no suenen las alarmas uno sabe que todo va bien, tiene cierta tranquilidad, pero ahorita están sonando varias veces al día y es ahí donde aumenta el temor y se piensa en cualquier cosa”.

El pánico se acelera y la tensión aumenta cuando el ruido de la alarma se produce y se está en la calle. La situación es distinta porque en la calle se es más vulnerable ya que no hay un lugar seguro donde resguardarse. A Dahiana la alarma ya la tomó por sorpresa mientras conducía en una calle de Ashdod.

Mientras escuchaba el impacto de los cohetes que eran detenidos por la llamada “cúpula de hierro”, se bajó del auto y buscaba un lugar seguro, lo primero que se vino a su mente fue Dhanna, su hijita de siete años y Fanny, su mamá quienes estaban en casa y seguramente, muy nerviosas porque nunca se sabe las dimensiones que puedan alcanzar los ataques de palestinos hacia Israel.

“Cuando alguien de la familia no está en casa y suena la alarma el temor aumenta para quienes si estamos en casa porque uno empieza a imaginar muchas cosas. Eso pasa cuando Pablo, mi esposo aún está en el trabajo que queda retirado de donde vivimos”.

Cuando la alarma suena y se está en la casa todos corren a un lugar seguro para protegerse de posibles daños. El refugio del edificio donde reside la familia queda en planta baja y ellos habitan un piso superior por lo que han optado por usar un lugar sin ventanas, completamente seguro donde permanecen resguardados dentro del apartamento hasta que se calme la situación.

La noche anterior a la entrevista, Dahiana y su esposo Pablo no pudieron conciliar el sueño, a las 2 de la mañana sonó la alarma en el sector contiguo a donde habita la pareja, y aunque los riesgos son menores, igual existe el sobresalto, hay temor y eso no les permite conciliar el sueño porque seguramente la próxima sirena sonará dentro de su zona.

El temor no tiene edad, es generalizado, Dhanna, de siete años le contó a Frontera Viva que siente cuando escucha sonar las alarmas: “Me dan mucho miedo las alarmas, siento que el corazón se me va a salir porque pienso que algo va a pasar…se escucha ¡bum, bum! Pero me quedó tranquilita porque estoy con mi mami y mi papi”.

Cada miembro de la familia asume la situación de acuerdo a la edad y los pensamientos que ocupan su mente en ese momento.

En riesgo la vida

Antes de Dahiana Cusnir, migrar desde Venezuela a Israel, se desempeñaba como corresponsal de un medio de comunicación internacional en la zona de frontera entre el estado Táchira y Colombia. A diario tenía que reportar lo que ocurría no solo con el éxodo de venezolanos que ya era masivo en esa época, también los enfrentamientos ocurridos en la línea limítrofes entre grupos irregulares, situación que le generaba tanto temor como el que ahora siente, “allá a cada instante sentía que mi vida estaba en riesgo es lo mismo que siento aquí en este momento”.

Durante las fuertes protestas que se registraron en Venezuela y específicamente en el Táchira durante el año 2017, en una ocasión Dahiana quedó en medios de un fuego cruzado entre Guardia Nacional y manifestantes, acción que le causó el mismo terror que hoy experimenta.

Recordó significativamente una marcha que cubrió a la Defensoría del Pueblo en San Cristóbal y terminó en disparos que la obligaron a correr y buscar donde refugiarse por horas de la violencia callejera que se desató y dejó al menos una joven muerta y varios heridos.

“En Venezuela sentí en innumerables ocasiones que mi vida estaba en riesgo, lo que difiere de la situación que vivo hoy es que allá podía elegir estar o no en las calles, era mi trabajo, pero podía elegir no hacerlo y quedarme en casa, no trabajar. Allá se ve el agresor, aquí se está a la expectativa y no se sabe en qué momento y lugar será el ataque”, comentó Cusnir.

A pesar de la intensidad bélica que se registra en Israel y de la cantidad de misiles que a diario son lanzados desde la Franja de Gaza, Dahiana dice que se siente más protegida que en Venezuela. “Aquí siento que estoy protegida, en Venezuela no. Aquí tengo una cúpula de hierro y exceptuando lo que hoy se vive uno puede salir con total seguridad a la calle. Puedes salir hablando con el celular más costoso a la calle, con prendas de oro, ropa costosa, dejar olvidados objetos de valor en un lugar público con la certeza que nadie se lo llevará. Aquí hay seguridad y calidad de vida”.

Comparando la situación con lo ya vivido en Venezuela, dice que vivía en un temor constante, pensaba que le iban a robar el carro o algún objeto de valor que llevara encima. Si iba al cajero del banco a sacar dinero, la sensación era terrible al pensar que alguien llegara a someterla, lo mismo pasaba al salir a altas horas de la noche y regresar a casa. “Aquí he caminado con mi prima a las dos de la madrugada, las dos solas por la playa y nada ha pasado porque siempre hay seguridad”.

Lo que ahora está sucediendo aquí en Israel y el miedo que produce, es señalado por Cusnir como algo circunstancial y muy puntual, porque no se vive en zozobra los 365 días del año como en Venezuela.

“Aquí lo normal es vivir en paz, tranquilidad y seguro porque todo funciona: seguridad, servicios, sistema de salud, educación, todo, no es como en Venezuela”.

Fuente: 800 Noticias