Hermanos venezolanos asesinaron y robaron a comerciante en Barranquilla

A José Alfredo Noriega lo asesinaron en su casa de Barranquilla. La muerte lo halló durmiendo. El crimen ha impactado a esa ciudad colombiana, pues era el dueño de un local para el disfrute del género salsa llamado Donde Argel, un estadero, como le dicen allá.

Por el homicidio buscan a dos hermanos. Son venezolanos a quienes la Policía identificó este viernes como Yulitza Johan Gudiño.

La mujer llegó a solicitarle trabajo a Noriega, de 61 años, y se ganó su confianza; luego, llegó el hombre. Un portal dice que este fue visto en la zona cuando comenzaron a flexibilizar medidas por la pandemia en Barranquilla.

Este viernes 14 de mayo, Blu Radio informó: Con videos de cámaras de seguridad la Policía ha logrado establecer la forma en que fue asesinado el propietario del reconocido estadero Donde Argel , en su casa del barrio San José el pasado martes.

En el video se observa a un hombre y una mujer que entran a la habitación de Noriega hacia las 11:00 de la noche y le ponen una almohada en la cara. Noriega habría sido drogado previamente.

Según la investigación, la mujer tenía libre acceso a la casa y fue la que le abrió la puerta a la otra persona.

“La investigación avanza, todo está muy enfocado a la empleada que él tenía junto con el hermano de ella. Sabemos que hicieron parte de este homicidio ya que el propio hijo de la víctima fue testigo directo de lo que ocurrió y nos da la información de que fue ella la que se ganó la confianza y ocasionó este hecho en complicidad con su propio hermano”, informó el general Diego Rosero, comandante de la Policía Metropolitana.

Noriega fue amarrado de las manos y, cuando forcejeaba para no caer asfixiado, recibió por parte del hombre un fuerte golpe en la cabeza con la cacha de un revólver, lo que le costó la vida.

Después de esto, los delincuentes abrieron tres cajas fuertes que había en la vivienda y los delincuentes huyeron con joyas y dinero en efectivo, agrega el medio colombiano. Todo quedo grabado.

Fuente: Panorama