Transportistas pagan la gasolina dolarizada

El pasado 30 de noviembre, arrancó el transporte público desde los terminales terrestres del país con precios anclados al Petro y aunque es un pago que supera lo que pueda generar una familia que gana salario mínimo, los montos están muy por debajo de la realidad del país.

Los transportistas que prestan servicios en el terminal Alí Primera de Punto Fijo, contaron a Notifalcón que para poder viajar deben comprar gasolina en las estaciones de servicios a precio internacional, sacársela al carro y llenar bidones que llevan en las maletas para no quedarse varados en otro estado, porque la gasolina solo se consiguen Paraguaná.

Para viajar a Coro, por ejemplo el pasaje cuesta tres dólares, que entre los cinco puestos son 15 dólares, lo que sería menos de la mitad del tanque pagando la gasolina a 0.5. «No es rentable, pero seguimos viniendo porque no nos podemos quedar en la casa sin hacer nada, unos días trabajamos con la gasolina que compramos subsidiada con dos noches de cola o con la que nos da el sindicato de transporte una vez al mes», dijo Humberto Ramírez de la línea Animas de Guasare.

Contó que cuando son atendidos por el sindicato a través del subsidio es una vez al mes y solo les dan 30 litros, lo que no les alcanza ni para ir i venir de Coro, por ello recurren a la gasolina dolarizada para poder prestar el servicio.

Los que prestan servicios a Valencia y Zulia, no están muy alejados de esta realidad. El pasaje a Maracaibo en carrito cuesta 25 dólares, pero el chófer debe llenar el tanque del carro y llevar 60 litros de gasolina en bidones para evitar quedarse en carretera. «Sí no llevamos gasolina pasamos trabajo y en la calle cobran hasta tres dólares por un litro de gasolina, nos las estamos viendo feo. De paso hay que llevar plata para pasar las alcabalas sin que nos quiten la gasolina», dijo Luis Márquez, chófer de La Responsable.

Dijo que aunque empezó diciembre, la temporada es la peor que han vivido, ya que no hay pasajeros para ningún lado; el terminal está vacío. Recordó que hace cinco años la situación era otra. «Uno escogía los pasajeros, ahora pasamos el día viéndonos la cara, cuando mucho salen dos carros».

Lamentó que la situación haya dañado hasta la navidad que era una de las mejores épocas del año, en las que podían cambiar un caucho o reparar el vehículo, ahora ruegan no quedarse accidentados en algún viaje porque muchas veces no tienen como comprar un caucho nuevo.

Fuente: Irene Revilla/ Notifalcón