Corte de EEUU autoriza venta de gasolina incautada que se dirigía a Venezuela

Un tribunal del sur de Texas, en los Estados Unidos, aprobó una oferta de la firma comercial Kolmar Americas Inc. por $ 2.75 millones, según una orden presentada el jueves, por la gasolina que transportaba el buque Alquimos, contratado por una empresa del magnate venezolano Wilmer Ruperti, quien no vio llegar el combustible a puertos venezolanos pues antes de la entrega los operadores sospecharon que el cargamento de más de 100 mil barriles de gasolina de alto octanaje, estaba destinado a PDVSA.

La decisión judicial culmina una odisea de cinco meses que llevó la gasolina de Panamá a Aruba, desde donde el armador transportó la carga al puerto de Houston. La incautación de la carga, que se cree que estaba destinada a Venezuela, demuestra hasta qué punto se extiende la creciente red de sanciones de los EE.UU.

A los precios actuales del mercado, la gasolina está valorada en unos 5,59 millones de dólares, según cálculos de Bloomberg. 

El propietario del barco, Brujo Finance Company, comenzó a sospechar que la carga terminaría en Venezuela poco después de que Sea Energy Company Inc. alquilara el Alkimos para transportar gasolina desde Panamá a Aruba.

El propietario del buque descubrió que el fletador tenía la intención de transferir la carga a otro buque, el Beauty One, que había estado en servicio para la petrolera estatal venezolana PDVSA el año pasado.

Eso podría haber puesto al propietario del barco en incumplimiento de las sanciones de Estados Unidos, según la denuncia legal. El 31 de marzo, los propietarios le dijeron al fletador a través de corredores que «Los propietarios NO participarán en ningún comercio ilegal», según la denuncia.

El propietario del buque alegó que el fletador, actuando en nombre del propietario de la gasolina, ES Euroshipping AG, -propiedad del magnate venezolano, conocido por ser financista del chavismo, Wilmer Ruperti-, no proporcionó un puerto alternativo para la descarga ni garantías de que la carga no estaba destinada a Venezuela. Brujo Finance Company luego ejerció un derecho de retención sobre la carga y ordenó al Alkimos que navegara a los EE.UU., según los documentos.

Alkimos llegó a Houston en junio, según muestran los datos de seguimiento de barcos compilados por Bloomberg. El tribunal confiscó la carga para satisfacer el gravamen y la puso a la venta en una subasta pública en julio. Después de que la subasta no logró atraer ofertas, el tribunal recibió algunas ofertas privadas de empresas poco conocidas antes de que Kolmar emergiera como un comprador potencial.

No está claro si la gasolina, que se encuentra actualmente en el puerto bajo la supervisión de los alguaciles estadounidenses, se venderá a nivel nacional o se exportará.

Fuente: 800 Noticias