USB desarrolla dispositivo para disminuir cifras de médicos contagiados por Covid-19 en Venezuela

Un equipo de profesores de la Universidad Simón Bolívar (USB) y especialistas médicos se unieron para desarrollar un dispositivo que tiene como objetivo disminuir las cifras de médicos contagiados por Covid-19 en el país y que ya ha sido implementada en el Hospital Clínicas Caracas.

De acuerdo con la información de El Diario, el Cube de Vida (CubeDV) es un cubo transparente hecho de acrílico que cubre al paciente desde la cabeza hasta el tórax durante la intubación endotraqueal, un procedimiento necesario para los pacientes infectados que sufren insuficiencia respiratoria.

De esta forma, cuando el paciente empieza a toser y a expulsar los fluidos contenidos dentro de sus pulmones, las partículas quedan concentradas dentro de la caja para evitar la contaminación de toda el área.

Erika Pedraza, profesora e investigadora de la Universidad Simón Bolívar (USB), aseguró en entrevista para El Diario que para iniciar el proyecto se constituyó una alianza con un fabricante, la USB y el Parque Tecnológico Sartenejas (PTS). Todo con el propósito de fabricar el CubeDV con los estándares de calidad del diseño al menor costo posible.

El equipo multidisciplinario rediseñó la caja de aerosol hecha por Robert Canelli y su equipo de investigación del Boston Medical Center, siguiendo dos criterios: seguridad y efectividad.

El modelo, creado en Estados Unidos, habilitó una alternativa más segura para que un médico pudiera realizar una laringoscopia a través de dos orificios implementados dentro de la caja y que reducen el riesgo de contagiarse por covid-19.

En la simulación de este proyecto en Boston se utilizó un maniquí y dentro de su tórax se instaló un globo con oxígeno comprimido, mezclado con colorante fluorescente para simular una tos fuerte y poder visibilizar la propagación las partículas con luz ultravioleta.

A pesar de esto, una de las principales preocupaciones del estudio en Boston fue no poder identificar la dirección del líquido y su velocidad, como ocurriría con la tos real. Por ello, los investigadores sugirieron este método como un mecanismo de protección adicional y de complemento contra el covid-19 en los hospitales.

Teniendo en cuenta estos antecedentes, esta «caja de aerosol» fue rediseñada por el equipo de especialistas venezolanos para aumentar la protección de los trabajadores de la salud que realizan procedimientos de alto riesgo durante la pandemia.

Modelo venezolano

Las mejoras en el nuevo diseño –teniendo en cuenta la visión de los especialistas– hicieron que el modelo, a diferencia del de Boston, tuviera un panel frontal inclinado para reducir la posibilidad de expansión de partículas fuera de la caja. También es más largo, ya que mide aproximadamente 60 centímetros desde la cabeza del paciente hasta la parte superior del tórax.

El material utilizado en el CubeDV, PMMA, es un componente plástico transparente y también resistente a la degradación por la radiación UV. El PMMA no es pesado debido a su baja densidad (1190 kg/m), por lo que es fácil de transportar.

El dispositivo también es lavable y no se ve afectado por los detergentes y las soluciones comerciales comúnmente utilizadas en los hospitales para limpiar y desinfectar equipos médicos potencialmente infectados.

En las pruebas para comprobar su efectividad se simuló un estornudo con un dispositivo de aerosol líquido fluorescente. Una con el CubeDV y otra sin el modelo.

En ambos casos, dice Pedraza, la expansión de las partículas de aerosol se registró mediante una revisión utilizando luz ultravioleta a través de fotografías, filmaciones y testimonios del equipo médico en la sala de operaciones.

La simulación reveló que, sin la caja de vidrio, la distribución de partículas de aerosol pudieron alcanzar una distancia en el aire de hasta un metro desde donde se encontraba el paciente. Además, había presencia de partículas en las máscaras de protección facial del operador.

El segundo paso del experimento se llevó a cabo con el CubeDV. En este caso la distribución de partículas solo alcanzó la parte interna de la caja, además de manos y antebrazos del operador.

Los resultados, de acuerdo con el análisis del equipo multidisciplinario a partir de las pruebas realizadas para demostrar su efectividad, sostienen que el panel frontal inclinado disminuye la expansión de partículas fuera de la caja. Esto evita la dispersión y la contaminación del área durante los procedimientos con alto riesgo de infección.

El replicar el proyecto es el próximo paso para el grupo de expertos que diseñó CubeVD. Actualmente, la iniciativa ya se usa en el Hospital de Clínicas Caracas con el aval de la comisión de ética de ese centro de salud.

Estiman que, con la venta de estos dispositivos, se disponga de un fondo multipropósito para cubrir los costos de certificación de calidad del prototipo tal como establecen las regulaciones nacionales, costear la fabricación de otros prototipos de bioseguridad y donar un CubeDV a los hospitales centinelas del país.

Fuente: Banca y Negocios