La muerte de una elefanta preñada en India luego de comer una piña con petardos conmociona las redes

Una elefanta embarazada murió en el sur de India tras consumir una piña llena de petardos, anunciaron el miércoles 3 de junio las autoridades locales, según la agencia de noticias AFP.

La elefanta salvaje se había aventurado el 27 de mayo en un pueblo cerca del Parque Nacional de Silent Valley, en el distrito de Palakkad, en el estado de Kerala, India. El paquidermo había salido del parque con el objetivo de alimentarse.

Después de haberse comido la fruta ocurrió el trágico accidente.

«La piña llena de petardos explotó en su boca, causándole graves heridas», dijo a la AFP Surendra Kumar, alto responsable de la protección de la fauna de Kerala.

El incidente provocó gran indignación en redes sociales después de que Mohan Krishnan, funcionario forestal, compartiera, el pasado 30 de mayo en su Facebook, una disculpa dirigida al elefante, según informó la ‘BBC’.

“Lo siento, hermana”, escribió Krishnan, testigo de la muerte de la elefanta. “Se paseaba hambrienta sin poder comer. Tenía la boca y la lengua destruidas por la explosión. Debe haber estado más preocupada por el hijo dentro de ella que por su propia hambre”.

Además, aseguró que la elefanta, de 15 años y dos meses de embarazo, «no le hizo daño a un solo ser humano, incluso cuando corría con un dolor punzante por las calles de la aldea».

Se paseaba hambrienta sin poder comer. Tenía la boca y la lengua destruidas por la explosión

Varios lugareños encontraron al animal tratando de refrescarse en el río Velliyar, poco después del accidente. Se encontraba con las rodillas dobladas y la cabeza sumergida en el agua. Cuando trataron de sacarla del río para llevarla a un centro de tratamiento, se derrumbó y murió.

«Cuando la vi, ella estaba parada en el río sin hacer ningún ruido. Posiblemente estaba sintiendo un alivio al sumergir su tronco y boca en el agua», dijo Krishnan a la ‘BBC’. Relató, además, que fue dentro del río cuando murió de una manera inusual: de pie

Fuente: El Tiempo