AP: Venezolanos en Perú recogen los cadáveres que dejó el COVID-19

Tras la llegada del coronavirus a distintos países del mundo, la vida de muchas personas cambió. Los venezolanos que habían abandonado su país por la crisis económica, política y social, perdieron sus trabajos informales por la cuarentena y esto ocasionó que no pudieran pagar sus alquileres en las distintas naciones a las que habían migrado.

Algunos venezolanos regresaron a su país, otros buscaron alternativas para quedarse donde estaban. En Perú, los venezolanos se dedican a recoger los cadáveres que deja el COVID-19.

“Todos los días me encomiendo a Dios para no contaminarme”, dijo Jhoan Faneite, que trabajó como electricista en su natal Venezuela antes de emigrar a Perú, donde hasta el mes pasado había unos 865.000 migrantes venezolanos.

Jhoan Faneite y Luis Zerpa son dos venezolanos que trabajan en la funeraria Piedrangel, a la que el gobierno de la ciudad contrató para extraer de las casas los cadáveres de personas infectadas con el virus para luego incinerarlos.

De lunes a domingo, incluso de noche y madrugada, los junta cadáveres conducen coches fúnebres a través de los barrios ricos pegados al Pacífico, pero también se internan entre colinas apretujadas de barriadas donde el virus golpea con fuerza, ataviados todos con trajes de protección y tapabocas.

Fuente: AP