Los artículos regulados empiezan a desaparecer de neveras y anaqueles

Las neveras y los anaqueles de algunas carnicerías y supermercados empiezan a vaciarse de productos básicos, una semana después de que el régimen de Nicolás Maduro regulara los precios de 27 alimentos, en medio de una severa escasez de combustible que ha afectado las cadenas de suministro en plena cuarentena por el coronavirus, reseña Tal Cual.

En una carnicería en Los Símbolos, al sur de Caracas, no hay carne de res desde finales de abril. “No vamos a vender carne porque (los distribuidores) aumentan los precios muy a menudo y nosotros estamos obligados a vender a precio regulado”, dijo el dueño, que prefirió no identificarse. “No pienso comprar hasta que se termine esta situación. No quiero perder”.

En el establecimiento había muslo de pollo en 430.000 bolívares, alas en 470.000 bolívares y pechuga en 500.000. También tenían queso amarillo en 950.000 bolívares.

El gobierno reguló la carne de tercera (costilla de res y lagarto con hueso) en 374.752,40 bolívares, la carne de segunda (solomo abierto, pecho, paleta, falda y papelón) en 596.197 bolívares, y la de primera (chocozuela, ganso, muchacho cuadrado y redondo y pollo de res) en 647.299,60 bolívares. El kilo de pulpa negra quedó en 655.816,70 bolívares.

Los consumidores que pensaban comprar carne en la mañana del domingo 3 de mayo en un supermercado situado en La Florida, salieron con las manos vacías. Tampoco había harina de maíz precocida, ni en otro automercado cercano. La cantidad de botellas de aceite, otro producto regulado, era escasa.

La harina de maíz precocido también desapareció en tres comercios del sector Altavista, en Catia, así como también en dos supermercados en La Urbina y en La Trinidad, donde además no había azúcar este lunes 4 de mayo.

En el establecimiento en La Trinidad vendían el kilo de arroz blanco tipo 1 -otro producto regulado- en 195.893,30 bolívares, el precio impuesto por el gobierno.

Según la lista de los 27 rubros divulgadas por el Ministerio de Comercio Nacional, los comerciantes están obligados a vender el litro de aceite comestible en 218.037,76 bolívares, el azúcar en 136.273,60 y el kilo de harina de maíz en 165.231,74 bolívares, precios que, según gremios, no fueron acordados con el sector privado.

El queso blanco duro, regulado en 427.558,42 bolívares, y la mortadela económica, fijada en 333.870,32 bolívares, tampoco se consiguen en algunos establecimientos.

Inviable
Los precios de los productos regulados están por debajo de los costos de producción y de flete, que han aumentado luego de que la severa escasez de combustible obligara a los productores y a los distribuidores a pagar el litro en el mercado negro hasta en tres dólares, convirtiéndose en la gasolina más cara del mundo.

Expertos y dirigentes gremiales afirman que congelar precios en una economía hiperinflacionaria como la de Venezuela es inviable. Advierten que esta medida solo genera escasez y fortalecimiento del mercado negro de productos de primera necesidad, como sucedió en agosto de 2018 cuando el gobierno impuso precios de 25 rubros alimenticios que a las pocas semanas desaparecieron de los anaqueles.

Esta vez algunos comerciantes han decidido incumplir con los precios a pesar de las amenazas del gobierno de tomar “medidas drásticas” contra aquellos que no acaten la medida.

En una carnicería en San Martín la costilla la tenían este 4 de mayo en 550.000 y el bistec en 670.000 bolívares. En Petare vendían el solomo en 750.000 bolívares y en La Castellana la carne molida en 660.000 bolívares.

La regulación de 27 productos básicos es la más reciente medida tomada por la administración de Maduro en medio de una cuarentena por el coronavirus. El gobierno también anunció la ocupación por 180 días prorrogables de la corporación Coposa, y la “venta supervisada” de Alimentos Polar, Plumrose y Matadero Industrial de Turmero.

Fuente: Con información de talcualdigital.com.