EE.UU.: fingió su muerte para evitar una condena por violación

Jacob Blair Scott, un estadounidense buscado por haber fingido su muerte para evitar ser procesado por la violación de su hijastra de 14 años, fue capturado por las autoridades del condado de Pushmataha (Oklahoma, EE.UU.) el pasado 29 de enero. Su arresto se produjo menos de 24 horas después de que su nombre fuera agregado a la lista de los 15 fugitivos más buscados por el cuerpo de alguaciles de EE.UU. (U.S. Marshals), informó la propia agencia.

El «bombardeo mediático» que emprendieron esas autoridades para localizar al delincuente, junto con una recompensa de 25.000 dólares, dieron sus frutos muy rápidamente. En poco tiempo un informante le indicó a la oficina del Sheriff de Pushmataha que había visto a un individuo con la descripción de Blair alojado en un parque de casas móviles.

Hacia la medianoche de este miércoles, miembros de los Marshals localizaron la caravana de Scott y lo instaron a que saliera y se entregara. Aunque el sujeto se negó en principio a reconocer su identidad, los oficiales la confirmaron tras verificar los tatuajes de su cuerpo y procedieron a detenerlo. «Se trata de la aprehensión más rápida de un fugitivo en los 37 años del programa de los 15 más buscados», aseguró Jeff Tyler, subdirector de Operaciones de Investigación del cuerpo de alguaciles.

Blair Scott, de 43 años, se encuentra recluido en una cárcel de Oklahoma a la espera de su traslado a Mississippi, en donde enfrentará 14 cargos, entre ellos, por agresión sexual, por tocar a una menor con fines lujuriosos y explotación de menores. Podría enfrentar cadena perpetua si resulta culpable de todas las acusaciones.

Suicidio fingido
Jacob es un veterano del Ejército que habría cometido sus delitos entre el 2016 y 2017, según los registros judiciales. En 2018, un juez le otorgó un permiso para recibir un tratamiento por una enfermedad, antes del juicio en el que se declararía culpable de los delitos sexuales, programado para agosto de ese año. Sin embargo, días antes no se presentó a una audiencia y la corte emitió una orden de arresto, recoge el diario Sun Herald.

En julio de 2018, las autoridades hallaron un arma atada a una soga, así como una aparente nota de suicidio y una pequeña cantidad de sangre dentro de una embarcación propiedad de Scott, situada en Orange Beach (Alabama), pero nunca apareció su cuerpo. La evidencia forense no logró demostrar que el hombre hubiera acabado con su propia vida, y además se descubrió que había retirado 45.000 dólares antes de su desaparición. Con su captura se supo que usaba el nombre de Luke y que se había dejado crecer la barba para evitar ser reconocido.

La niña abusada y su madre siempre sospecharon que Scott había fingido su muerte, porque les había dicho que nunca iría a prisión por sus crímenes. Un día después de su arresto, la familia de la víctima recibió la noticia. «Estamos felices. Estamos muy felices y mi hija solo lloró. Ella se siente segura ahora», afirmó la mamá de la joven.

Fuente: RT