España: mató a su hija de 10 años y le confesó el crimen a un periodista

«Hola Albert, he matado a mi hija», fueron las palabras con las que una mujer, de 49 años, confesó a un periodista que había asesinado a su hija de 10 años.

Los hechos sucedieron este lunes en Gerona, Cataluña (España), cuando la mujer, identificada como Maria Àngels, ahogó a la menor en la bañera de su domicilio después de haberle suministrado pastillas para dormir, según confesó. Tras llevar a cabo el crimen, lo primero que hizo fue contactar con un periodista al que conocía a través de las redes sociales, al que confesó lo sucedido.

Albert Soler, el periodista con quien contactó la parricida, ha contado la traumática experiencia en el Diari de Girona. A través de Messenger, a las 14:18 horas (local) la mujer le escribió para contarle lo que acababa de hacer. Hasta las 15 horas la mujer no llamó a la Policía y a Emergencias.

En ese lapso de tiempo Soler al principio reaccionó con incredulidad, hasta que se dio cuenta de la gravedad de la situación e intentó averiguar el domicilio donde se encontraba la mujer para poder pedir ayuda, aunque no lo logró.

El periodista apenas conocía a la mujer, tan solo sabía de ella que había tenido problemas psiquiátricos, como le había explicado en alguna ocasión, y que era muy activa en las redes sociales, donde solía colgar fotos de la «pobre nena».

Durante la conversación que ambos mantuvieron por mensajería la madre, como motivo para haber llevado a cabo el crimen, alegó: «No podía yo sola, sin su padre».

Cuando los equipos de emergencia llegaron al domicilio de madre e hija intentaron reanimar a la pequeña, aunque sin éxito, pues pocas horas después certificaron su fallecimiento en el hospital Josep Trueta, donde había sido trasladada en estado crítico.

Problemas psiquiátricos

Después de ser detenida en el mismo domicilio en el que presuntamente cometió el crimen, la mujer fue conducida a dependencias policiales y fue evaluada por un forense. Posteriormente realizó, junto a los agentes, la reconstrucción de los hechos y, de nuevo, volvió a declararse autora de la muerte de la menor.

La madre vivía con la niña en una calle cercana al centro de la localidad catalana. Los progenitores de la pequeña se habían separado hacía apenas seis meses, y el padre había alquilado un piso en las inmediaciones para poder estar cerca de su hija.

No constan antecedentes de violencia intrafamiliar, pero sí constan antecedentes psiquiátricos de la madre. La mujer había sido diagnosticada de un trastorno psicológico y había sufrido brotes con anterioridad. Así, en los últimos meses habría ingresado en varias ocasiones en un centro psiquiátrico y el último alta se habría producido hace tan solo dos semanas.

Debido a este historial, en los últimos tiempos no era habitual que la mujer se quedara a solas con su hija, sino que solía estar presente también algún otro familiar. De hecho, según ha podido saber La Vanguardia, la familia se encontraba en trámites para quitarle la custodia de la menor e incapacitarla.

 

 

Fuente: RT