Bombardeo de Rusia en Siria dejó cinco niños muertos en vísperas de Navidad

Al menos ocho civiles, entre ellos cinco niños, murieron este martes en un bombardeo de aviones rusos en una localidad del noroeste de Siria que alberga a desplazados de guerra, anunció el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH).

Los aviones tomaron por blanco la aldea de Jubass, cerca de la localidad de Saraqeb, en el sur de la provincia de Idlib, y en el bombardeo murieron civiles que se habían refugiado en una escuela y sus alrededores.

Desde el jueves, las fuerzas del régimen de Bashar al Assad, apoyadas por los ataques aéreos rusos, han tomado el control de docenas de ciudades y pueblos de la zona.

Ahora están a menos de cuatro kilómetros de la estratégica ciudad de Maaret al-Numan, reportó el jefe del OSDH, Rami Abdel Rahman.

El martes, combatientes y rebeldes yihadistas lograron retomar Talmanes y una aldea adyacente, dijo el organismo, que cuenta con una red de fuentes en toda Siria.

Idlib está dominada por el ex afiliado de Al-Qaeda en el país, Hayat Tahrir al-Sham. La región alberga a unos tres millones de personas, entre ellas muchas desplazadas por años de violencia en otras partes de Siria.

El régimen de Damasco, que ahora controla el 70 por ciento de Siria, ha prometido repetidamente recuperar la zona. Con el apoyo de Moscú, lanzó una ofensiva feroz contra Idlib en abril, matando a unos 1.000 civiles y desplazando a más de 400.000 personas.

A pesar de la cesación del fuego anunciada en agosto, el bombardeo ha continuado, matando a cientos de civiles y combatientes.

Stephane Dujarric, portavoz de la ONU, dijo el lunes que la pausa humanitaria de seis horas que negoció el organismo mundial permitió el tránsito seguro de más de 2.500 personas que huían del área en conflicto. Durante los últimos tres días se ha reportado que unas 39 comunidades han resultado afectadas por la artillería en las gobernaturas del norte de Hama, el sur de Idlib y el oeste de Alepo, mientras que se han reportado ataques aéreos en 47 comunidades.

“Las Naciones Unidas exhortan a todas las partes a garantizar la protección de los civiles, y a permitir el acceso sostenido y libre a todas las partes de ayuda humanitaria para brindar asistencia vital a todos los necesitados”, indicó el vocero.

Habitantes de aldeas y pueblos en el sur de la provincia de Idlib han huido con algunas pertenencias a bordo de autobuses, autos y motocicletas.

El gobierno reanudó su ofensiva terrestre la semana pasada después de que se vino abajo una tregua que había permanecido vigente desde finales de agosto.

La guerra de Siria ha causado la muerte de más de 370.000 personas y ha desplazado a millones desde que comenzó en 2011 con la brutal represión de las protestas antigubernamentales.

Fuente: La Patilla