Alberto Fernandez toma posesión como Presidente de Argentina

El peronista Alberto Fernández tomó este martes posesión como presidente de Argentina, al mismo tiempo que su vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Ambos fueron elegidos en las elecciones del 27 de octubre, derrotando al mandatario saliente, el liberal Mauricio Macri, que deja el país en una delicada situación económica.

Macri puso a Fernández la banda presidencial y le entregó el bastón de mando, ante la atenta mirada de Kirchner –expresidenta entre 2007 y 2015–, que hace cuatro años se negó a imponer los atributos presidenciales a su sucesor y ni siquiera estuvo presente en el Senado, dónde hoy se celebró la ceremonia antes del primer discurso del nuevo mandatario, que luego tenía previsto trasladarse a la Casa Rosada para tomar juramento a sus ministros, presentados la semana pasada en rueda de prensa.

En su primer discurso, ante el parlamento, sentado junto a Kirchner, Fernández insistió en que su prioridad será la reducción de la pobreza, que ya alcanza al 40% de la población. “No puede haber argentinos de primera y argentinos de segunda”, indicó, criticando la situación económica que recibe de Macri y asegurando que recibe un país “postrado y lastimado”.

El nuevo presidente no adelantó ninguna medida económica concreta pero aseguró que apostará por “desarrollar la economía productiva”. Y, sobre una posible suspensión de pagos, afirmó que “para poder pagar hay que crecer primero” aunque remarcó que buscará “una relación constructiva” con el FMI y el resto de acreedores de Argentina. “El gobierno tiene voluntad de pagar pero carece de la capacidad”, manifestó.

Los alrededores del parlamento y la plaza de Mayo son este martes un hervidero de partidarios del peronismo, algunos de los cuales pasaron la noche en vigilia ante el Congreso y la Casa Rosada, celebrando el retorno al poder del Partido Justicialista.

La principal incógnita a resolver es cuánta será la influencia de Kirchner en el nuevo gobierno, que ha sido posible gracias a la unidad de todas las familias peronistas. Tampoco se conoce cuál será la fórmula económica de Fernández y su flamante ministro de Economía, el académico de la universidad de Columbia, Martín Guzmán, para sacar al país de la crisis, ante una monumental deuda pública que todos los analistas coinciden en que es impagable.

En los últimos días se han multiplicado las señales de unidad enviadas desde el justicialismo a la ahora ya oposición, en contraposición a la grieta política que ha imperado en Argentina desde la llegada del kirchnerismo al poder en el 2003.

Fuente: La Vanguardia