¡Solo en Punto Fijo! De disco gay a iglesia evangélica

Los locales comerciales son polifacéticos y se prestan para albergar todos los rubros que la mente del hombre pueda imaginar.

Y si hay quien lo dude, basta con revisar el caso de un inmueble por el que han pasado distintas razones sociales, la mayoría de ellas ligadas al entretenimiento nocturno, pero que en la actualidad se ubica en el extremo contrario.

Quienes conocen a Punto Fijo y su historia como ciudad pujante por la Zona Libre, saben que en la avenida Jacinto Lara se instaló Parranda, una discoteca que por varios años fue escenario de extendidas jornadas de baile intenso, haciéndole honor a su nombre.

Pero el negocio decayó con el tiempo hasta que cerró sus puertas, cediendo el espacio a otro intento fallido de local nocturno.

Fue ahí mismo donde después nació Jamaica, que no fue la primera, pero sí una de las más sonadas discotecas destinadas a la comunidad LGTBI de la ciudad.

Sus nombres cambiaron, pero el público siempre fue el mismo, hasta que, por falta de acuerdos, la administración del negocio se mudó a otra zona y las instalaciones bajaron la Santamaría.

Y así, con una infinidad de noches dedicadas a la rumba y la diversión desenfrenada, ahora la propiedad es sede de una iglesia evangélica, según reza en el anuncio que cubre parte de su fachada.

Fuente: Eduardo Ruiz/Notifalcón