Aumentan denuncias sobre estafas por ventas de divisas

“¡Hola, amiga. Es Angélica! Estoy vendiendo 2.300 dólares por una emergencia a Bs. 12.000 ¿Te interesa?” Con ese mensaje contactó el estafador a los amigos de Angélica Castillo, a través de un chat en su cuenta en Facebook, el pasado martes 6 de agosto. Ese es el modo operandi con el que han sido registradas, en los últimos meses, unas 123 denuncias de estafa, a través de las redes sociales, tan solo en la subregión altomirandina y Valles del Tuy.

Cada semana se reportan entre círculos cercanos de amigos hasta 10 casos de hackeos o usurpación de cuentas en Facebook e Instagram, cuya interacción permite y da confianza para ser el escenario ideal de estafas con la venta de divisas. “No es una modalidad nueva, lleva varios años en el país, pero los últimos meses se ha incrementado por el aumento de las transacciones en dólares en los comercios de la subregión”, dijo una fuente policial dedicada al área de delitos informáticos, bajo el anonimato.

El informante recordó que en la actualidad, en la mayoría de los comercios, desde supermercados hasta tiendas de zapatos, aceptan el pago en dólares. “Todas las personas tienen alguna cantidad de moneda extranjera con la cual adquirir bienes o servicios”, acotó la fuente.

“Las estafas son un delito en auge. Si se trata de dólares se ven involucrados incautos, aquellos que por ahorrarse tiempo y dinero recurren al mercado ilegal para adquirir divisas y/o a los que juegan con viveza criolla”, indicó.

Una saludo con familiaridad

En el caso del hackeo de redes sociales, los dueños de las cuentas que son hackeadas en ocasiones no usan con regularidad las cuentas por lo que se hacen más deseables para los delincuentes.

Al hackear la cuenta, la persona contacta vía mensajería instantánea a las posibles víctimas. “Las saludan con tanta familiaridad que les hacen creer al interlocutor que se trata de la persona con la que tiene contacto y es conocida”, comenta la fuente, al señalar que tras el ofrecimiento dan número de cuentas bancarias para la transacción e intercambio monetario.

“Me hackearon la cuenta y le escribieron a todos mis seguidores, pensado que era yo, escribieron al privado y solicitaron los datos para hacer el pago”, contó Angélica, una de las víctimas del novedoso método.

La información llegó hasta ella cuando un amigo le escribió por WhatsApp para reprocharle que no le hubiese contado nada acerca de la venta de dólares, a lo que esta respondió: “No, yo no he venido nada por Facebook”, pesando que se trataba de una broma. Cuando Angélica intentó ingresar a su cuenta, se percató de que algo no estaba bien.

“Fui a confirmar y me encontré con que no podía ingresar. Habían cambiado la clave y, al revisar mi correo, salía un teléfono Samsung J7 que había cambiado la clave varias veces. Intenté recuperarla y la volvieron a tomar”, explicó.

Entretanto, se le ocurrió ingresar por vinculación de cuentas a través de Facebook y, efectivamente, la historia estaba publicada. Al cerrar su cuenta encontró con que ya una paciente de su consultorio había caído en la estafa y transfirió a una cuenta corriente del banco Mercantil, de alguien desconocido para Angélica, una suma cercana a los Bs. 3.600.000.

Luego de recibir el dinero, los sujetos más nunca contestaron las llamadas ni mensajes de texto vía whastapp a un número que no pertenecía a Angélica.

Atentos a esta modalidad

A propósito del incremento de este modus operandi, la fuente detectivesca hizo un llamado a la colectividad para que evite este tipo de transacciones por redes sociales como Facebook e Instagram y, en todos los casos, verificar, vía llamada telefónica, que está tranzando con la persona correcta.

Asimismo, agregó que se debe dudar de todas las operaciones a precios muy por debajo del mercado y no hacerlas con personas desconocidas ni por grupos de mensajería instantánea.

Fuente: El Pitazo