Se desplomó su vivienda y sobrevivieron de milagro en Vargas

«Mi casa, mi casa, mi casa», eso era lo que repetía una de las tres adolescentes que la tarde de este lunes logró abandonar su vivienda justo antes de que se desplomara producto de un fuerte aguacero, en Vargas.

Relató que «gracias a Dios la casa avisó. Yo me cambiaba de ropa cuando escuché algunos ruidos y salí. Buscamos dos cuchillos y un palo de escoba porque pensamos que había alguien en la casa».

«Cuando bajamos vimos que la ventana tenía huecos y nos quedamos asombradas. Llamamos a una vecina que estaba afuera para que viera cómo todo se estaba cayendo. Vimos que la columna estaba dividida. Del techo no dejaba de caer tierra. Traté de darle calma a mis hermanas y les dije que no les pasaría nada».

Sin embargo, dijo que luego vino un gran estruendo, similar a un temblor, y fue cuando decidieron salir de la casa. «Un poco más y no la contamos».

Naryelis Uzcátegui, madre de las adolescentes y habitante de la vivienda, contó entre sollozos que recibió la llamada de sus hijas y entró en pánico. «Fue una angustia demasiado grande no saber qué pasaba con ellas».

Dijo que fueron pasadas a un refugio temporal y que en 60 días se espera que le asignen una nueva vivienda en un urbanismo de la Gran Misión Vivienda.

Mientras que Tibisay Moreno, vecina y dueña del inmueble, dijo que han recibido apoyo de la gobernación, la alcaldía, Protección Civil y de los vecinos. «Todo el equipo político ha estado pendiente de esta familia».

Recordó que la casa había sido declarada como no habitable y que estaba prevista su demolición, pero que aún no se había podido hacer.

Caraota Digital.