10 días en la morgue lleva el cuerpo del capitán Acosta Arévalo

El cuerpo del capitán de corbeta Acosta Arévalo no ha sido entregado a sus familiares, permanece en la morgue de Bello Monte, lo mismo hizo el régimen de Maduro con el cadáver del exinspector del CICPC Óscar Pérez, no permitieron que su familia lo velara, lo llevaron directamente al Cementerio del Este para darle sepultura.

¿Qué esconde el régimen?, se preguntan los venezolanos. Para muchos, la respuesta es obvia, el Capitán de Corbeta fue salvajemente torturado y su cuerpo, según informe forense filtrado a los medios, refleja los severos daños sufridos en los calabozos de la Dgcim.

Hace 10 días ocurrió el asesinato por tortura del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo. De acuerdo con información dada por el Ministerio Público, los responsables son dos efectivos militares adscritos a la Dirección de Contrainteligencia Militar, quienes, según la autopsia, destrozaron a golpe el cuerpo del oficial, un hombre que nació en Coro, capital del estado Falcón, de donde salió a los 17 años con el sueño de convertirse en un miembro de la Armada. Hoy, en esa ciudad, no se encuentran rastros de su familia.

Rafael Ramón Acosta Arévalo nació en el Hospital Alfredo Van Grieken, el 16 de junio de 1969. Actualmente, tenía fijada su residencia en la población de Cagua, estado Aragua. Su esposa e hijos, uno de 12 años y otro de cuatro años, se encontraban fuera del país para el momento de su muerte. “Mi esposo murió como un héroe”, insiste en cada entrevista Waleska Pérez de Acosta.

En marzo de 2018, 11 comandos de los Uope fueron capturados en la sede de la unidad en Turiamo, estado Aragua, acusados de “traición a la patria, instigación al motín y delitos contra el decoro militar”. Ellos continúan presos en la sede la Dgcim de Boleíta, donde precisamente trasladaron a Acosta Arévalo para torturarlo.

La última vez que su familia supo de él fue el pasado 21 de junio, cuando fue detenido en Guarenas, luego de que llamara a su esposa, Waleska Pérez, para decirle que iba a una reunión con unos amigos, donde arreglarían unos papeles.

Esa fue la última conversación que tuvo con su esposa. Murió el 29 de junio víctima de las graves torturas propinadas por funcionarios de la División de Contrainteligencia Militar (Dgcim) en Boleíta quienes aún permanecen en libertad, según ha confirmado la periodista Sebastiana Barráez: “Los dos oficiales que enviaron a la cárcel de Santa Ana no tienen nada que ver con las torturas que recibió Acosta Arévalo, ellos lo que hicieron fue trasladar al Capitán a los tribunales militares, los torturadores están libres. Los torturadores de la Dgcim están plenamente identificados y no son los que enviaron a la cárcel de Santa Ana, además, porque los necesitan para las próximas torturas”, aseveró durante una entrevista con Sergio Novelli.

El Pitazo