Bachelet adelanta informe sobre Venezuela: documenta torturas, detenciones arbitrarias y represión

La Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos publicó este jueves un informe sobre la situación de Venezuela en el que pide al régimen de Nicolás Maduro a tomar medidas paras “detener y remediar las graves vulneraciones de derechos económicos, sociales, civiles, políticos y culturales”.

El informe, que mañana viernes presentará la alta comisionada Michelle Bachelet ante el Consejo de Derechos Humanos reunido en Ginebra, advierte de que, “si la situación no mejora, continuará el éxodo sin precedentes de emigrantes y refugiados que abandonan el país”, que supera ya los 4 millones de personas.

En el documento, se afirma que en el último decenio –y especialmente desde 2016- el régimen de Maduro y sus instituciones han puesto en marcha una estrategia “orientada a neutralizar, reprimir y criminalizar a la oposición política y a quienes critican al Gobierno”.

Advierte que Maduro ha recurrido a detenciones arbitrarias, en su mayoría sin fundamento legal, como uno de los principales mecanismos para intimidar y reprimir a sus adversarios desde 2014. Detalla que se registraron 135 casos de personas (23 mujeres y 112 hombres) aprehendidas entre 2014 y 2019. Algunos de estos casos han sido calificados como desapariciones forzosas hasta que los cuerpos de seguridad del Estado han revelado la ubicación de la víctima, luego de varios días de captura.

La mayoría de estas detenciones han sido cuando los ciudadanos estaban ejerciendo sus derechos humanos, en especial relacionados a la libertad de opinar, expresarse o reunirse de manera pacífica. “Sometiéndoles a juicios en los que se cometieron graves y repetidas violaciones de la garantía de procedimientos justos”, agregan.

El documento del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU registró que en muchos casos los detenidos fueron sometidos a una o más formas de tortura, así como a tratos crueles, inhumanos o degradantes como la aplicación de corriente eléctrica, asfixia con bolsas de plástico, simulacros de ahogamiento, palizas, violencias sexuales, privación de agua y comida, posturas forzadas y exposición a temperaturas extremas.

La ONU pide a las autoridades la liberación de todos los detenidos por ejercer sus derechos fundamentales; señala al Ministerio Público de haber incumplido su obligación de investigar y enjuiciar a responsables y afirma que los medios de comunicación se han reducido porque el régimen ha impuesto una hegemonía comunicacional que restringe el derecho a estar informado.

El informe se basa en 558 entrevistas con víctimas y testigos de violaciones de derechos humanos y de la deteriorada situación económica, en Venezuela y otros ocho países, así como en otras fuentes, y abarca el periodo comprendido entre enero de 2018 y mayo de 2019.

Agencias