Nelson Figueroa, nuevo diácono de Paraguaná: “Vale la pena dar la vida por Cristo”

El 24 de junio, festividad de San Juan Bautista, la Diócesis de Punto Fijo se llena de regocijo para celebrar la ordenación diaconal de Nelson Abel Figueroa Pérez, de 31 años; hijo de Punta Cardón y primer diacono ordenado por monseñor Carlos Alfredo Cabezas Mendoza.

La iglesia Nuestra Señora de La Candelaria, en Punta Cardón se vestirá de júbilo tras la ceremonia de ordenación diaconal de un joven que ha demostrado vocación, y fidelidad al llamado de Dios.

Se espera la asistencia de obispos, sacerdotes y seminaristas de otras diócesis de Venezuela para la ordenación.

El actual acólito, de 31 años, es hijo único, de una pareja de fervorosos creyentes que con orgullo ofrendan a Dios, el fruto de su unión.

Nació el 23 de marzo de 1988, estudió preescolar en la escuela María de Cáceres: la primaria la cursó en la Escuela Santiago María Davalillo, y la secundaría en el liceo Alejandro Petión.

Actualmente está encargado de la diaconía San Juan Bautista de Buena Vista, futura parroquia, conformada por 11 comunidades dispersas en el municipio Falcón.

El diacono Nelson Figueroa

El futuro sacerdote asegura que su vocación fue inspirada de los párrocos que han pasado por Punta Cardón, entre ellos el padre polaco Francisco, luego Danilo Bianco, monseñor Eladio Bedoya, y el salesiano Luis Martínez.

Explicó que es una gran bendición crecer en un hogar cristiano, con una madre catequista y un padre devoto. Desde niño fue monaguillo y le gustaba recorrer con los sacerdotes todas las comunidades alejadas de la parroquia.

También perteneció a grupos misioneros de la OMP, y se integró al equipo de la Pastoral Juvenil de la diócesis de Punto Fijo.

Nelson Figueroa recuerda con especial aprecio al fallecido obispo monseñor Juan María Leonardi, quien le apoyó siempre en su vocación sacerdotal.

Contó que desde niño sentía el llamado, cada día más evidente; cuando le propuso conversar a monseñor Leonardi sobre su inquietud, éste lo visitó en la parroquia y le dio la bienvenida. Lo encomendó al entonces rector del seminario diocesano Juan Pablo II, padre Carlos Lugo, quien le abrió las puertas a los estudios religiosos.

En septiembre de 2011 inició el propedéutico en Punto Fijo, y culminó los estudios de filosofía, en el seminario San Ignacio de Antioquía de Coro.

Cursó los estudios de teología en el seminario arquidiocesano Santo Tomás de Aquino en Maracaibo, donde compartió con seminaristas de Coro y Cabimas, además de los marabinos.

Culminó su formación sacerdotal el 27 de marzo de 2019; a su regreso a Paraguaná, el obispo Carlos Alfredo le encomendó las pasantías en la diaconía de Buena Vista, donde cumplió con cuatro meses de acolitado y seguirá seis meses de diaconado, espera ser ordenado presbítero en 2020.

“Acepto el reto, el desafío del sacerdocio con pasión y emoción, porque vale la perna dar la vida por Cristo”, afirmó el futuro sacerdote, quien recomienda a los jóvenes que no le tengan miedo a Dios, porque es un dios de Amor.

José Vicente Rojas, Prensa Diócesis de Punto Fijo