Trasladan a Houston a niño venezolano herido en Panamá

En el avión con matrícula N 325 ER, de los Estados Unidos, preparado como vuelo ambulancia viajó el niño venezolano Miguel Ignacio Muñoz Lima, de 5 años, hacia un hospital de Galveston, Texas en los Estados Unidos.

El estado de Miguel Ignacio al abordar al avión en una camilla con varios aparatos de oxígeno y venoclisis era estable aunque estaba sedado por su condición extrema de salud.

‘Es un paciente que su condición es grave pero dentro de su gravidez está estable, todo el equipo en el Hospital del Niño hemos hecho maravillas y también la logística que han tenido los Shriners es fundamental a esta hora’, declaró Marvis Corro, directora de la Unidad de Quemados del hospital del Niño.

Según Corro, el Hospital Shriner para Niños, donde estará Miguel, es un centro de referencia mundial donde van pacientes de todas partes del mundo y el mejor centro de quemados a nivel mundial porque tienen todo los equipos para realizar los tratamientos.

‘El paciente iba ventilado, bajo sedación, relajación y analgesia y, lógicamente, está respirando por un ventilador porque es un paciente sumamente grave’, aseguró la doctora Corro.

El vuelo de Miguel Ignacio duró unas 5 horas, debido a que el jet voló solo a 22,000 pies de altura para no presurizar demasiado la nave por la condición del paciente y condiciones del tiempo, con una parada en Roatán para abastecimiento de combustible.

De llegar estable, anoche mismo iba a ser ingresado a la sala de operaciones para retirarle la piel dañada que no sirve y se le colocaría injertos de cadáveres.

El niño permanecerá al menos un mes en recuperación y dependiendo de cómo responda; porque Miguel Ignacio sufrió daños internos por inhalación, además de quemaduras extensas de más de un 70% y lesiones de otros órganos asociados con la explosión.

La fundación Shriners Abou Saad Panamá, con presencia en varios países del mundo, Es una organización de carácter social y filantrópica. En Panamá los Shriners se establecieron en 1918.

La palabra Abou Saad es de origen árabe que significa buena fortuna. En 101 años ha mejorado la calidad de vida de cientos de niños panameños, sobre todo quemados y con labios leporinos.

Gilberto Arosemena, vocero de Abou Saad Panamá, aseguró que el hospital para niños donde está Miguel Ignacio es propiedad de Shriners, especializado en tratamiento de quemados y no hay mejor hospital que este.

Todos los gastos estarán a cargo de Shriners Abou Saad Panamá.

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